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Cómo la CONFIANZA mejora el desempeño en las empresas

Publicado el 2018-05-16 en Coaching Organizacional

En este número, y hablando de la CONFIANZA, cómo construirla, reconstruirla, darla o retirarla de una relación, nos dedicaremos precisamente a ver cómo efectivamente ésto FUNDA UNA EMPRESA, O POR EL CONTRARIO, LA DESMORONA.

Cree Ud. que exagero??? En principio puedo darle la razón. Es obvio que las cuentas de cualquier empresa, balances de cualquier organización, cerrarán positivamente más allá de lo que sienta la gente por su jefe, sus compañeros, o aún por la gente que deben conducir. Pero sólo en un principio. Si quiere pensar en "el mediano plazo" (se lo aconsejo!!!), déjeme mostrarle cómo es el recorrido silencioso de la DESCONFIANZA, que termina por socavar hasta las condiciones básicas de existencia de cualquier empresa o equipo de trabajo ...

Si Ud. es una persona que sólo cree en los hechos, lo mejor es que observe los números de su empresa: ganancias, rentabilidad, balances, son más que contundentes. Si todo ello es positivo y parece predecir un franco crecimiento, vaya a otro indicador: las ventas, otro índice cuantitativo de "cómo va la empresa". Cualquier oscilación de las ventas, merece más que un ojo crítico. Porque cuando las ventas hayan logrado preocuparlo, o al menos mantengan concentrada su atención, aparecerá otro indicador no tan específico: el descontento en el rostro de su gente, del cuál Ud. ya no tendrá tanto tiempo ni tantas "ideas" para ocuparse. Además, como nadie hablará de eso, lo más probable es que Ud. tampoco lo haga!!!

Finalmente, cuando otros aspectos, además de las ventas, empiecen a funcionar en su empresa al mínimo de su capacidad (véase Producción, Administración, Atención al cliente, etc), Ud. verá efectivamente que los números ya "no son tan positivos", pero tampoco los procesos de trabajo, y ni hablar de la cara de la gente!!!

La clave de todo ésto: todas estas cuestiones operan simultáneamente, dentro de un sistema que se realimenta a sí mismo, cuyos principales efectores son la gente, con los mensajes explícitos y/o implícitos, concientes y/o inconcientes, que envían y se envían continuamente dentro del sistema. Qué contienen esos mensajes? Descreimiento, falta de compromiso, dudas, fragmentación de la información, desgano y apatía, desinterés por los resultados, tanto personales como de la empresa misma, todo lo cuál va minando progresivamente todas las acciones de trabajo. Un buen cóctel, cuyo sabor final llamamos: DESCONFIANZA.

Dónde empezó este sistema o recorrido silencioso de la DESCONFIANZA del que le hablé al principio? Debo decirle que en el número uno, o a lo sumo en los niveles más altos de la organización: los conductores de la organización son quienes "casi naturalmente", por sus conductas y actitudes mostradas, desarrollarán LA CONFIANZA para con su gente, o por el contrario, "generarán" empleados ineptos, meros efectores de órdenes que ellos mismos les imparten, pero incapaces de tener el más mínimo compromiso con ellas.

 

Todo buen líder debe generar conversaciones que propicien un clima organizacional óptimo

 

 En qué se basan estas conversaciones? En algunos principios (actitudes y conductas) bien claros, que el líder debe sostener frente a su gente. El primero es la actitud de Respeto, "bisagra" entre la Obediencia y la Confianza, ya que:

 El RESPETO es sinónimo de RECONOCIMIENTO de la gente, equivale a decirle:

       -"Sé que estás aquí y te valoro por lo que sos"

Y el RECONOCIMIENTO trae el COMPROMISO, es decir, la involucración del otro en mis mismos objetivos. Claro está, quién no querría estar con otro que lo aprecia como tal, valora y recompensa lo que puede hacer, Y ADEMÁS SE LO DICE!!!?

Recién cuando se haya cimentado el COMPROMISO de la gente, tendrán cabida las Declaraciones fundamentales en la Organización: VISIÓN Y MISIÓN. El líder explicitará a su gente, HACIA DONDE VA LA EMPRESA, y QUÉ TIENE QUE HACER PARA LOGRARLO. Reforzar estas Declaraciones y repetirlas cuantas veces sea necesario, no es caprichoso, ni ostentoso, más bien es una práctica que recuerda principios, para que todos sepan "qué se espera de cada uno, y qué les importa a todos". Esto último, de por sí, es un elemento que crea CONFIANZA, y abona el terreno para que ésta se despliegue. Equivale a decir:

"-Sabemos cuál es nuestro objetivo, y hacia donde nos tendremos que alinear".                                            

La CONFIANZA  genéricamente se define por la ausencia de control o manipulación. Engloba una serie de juicios que pueden resumirse en la siguiente frase:

"Las cosas ocurrirán tal como las hemos previsto, pactado o acordado con los otros".

Estos juicios, se construyen con al menos tres pilares (conjuntos de ACTITUDES Y CONDUCTAS) que deben estar presentes para que exista tal CONFIANZA:

Estos tres pilares, para mí, traen implícitos, si se dan, la CREDIBILIDAD en la persona.

Todo líder genuino debe actuar conforme a estos tres principios, y pedir a su gente que así actúen para con él o ella. Un Coaching personal se encargará de mostrarle el diseño de conversaciones y acciones necesarias para que él o ella nunca soslaye estos pilares ni dé lugar a malos entendidos. Y si ésto llegara a suceder, explicitarlo ante la gente:

"Sabemos que no cumplimos con lo que prometimos"

ó

"Entendemos que lo que hicimos no era lo que Uds. esperaban",

son frases que típicamente ejemplifican ésto.

 Si la CONFIANZA fue dañada por hechos o acciones claramente contrarios a los pactados y esperados, habrá que RESTAURARLA, y ello se hará básicamente con dos acciones:

No tengo que decirle que lograr ésto: RESTAURAR la CONFIANZA es aún más difícil que instalarla cuando aún no está o cuando la relación recién comienza. Pero recuerde también que todo juicio de reparo, resentimiento o descreimiento que las personas puedan tener hacia otras, se disipará con ACCIONES que demuestren lo contrario: seguridad, aceptación y credibilidad, y que por sobre todo, perduren en el tiempo, y NUNCA se contrapongan con otras de valor contrario.

 

Lic. Mónica Silvia Reta